Todavía tengo un cuaderno de papel para los días en que quiero estar lejos de las pantallas. Durante mucho tiempo esas páginas nunca se juntaron con el resto de mi diario, así que Explorar y mis reflexiones solo conocían la mitad.
Ahora sí se juntan. Abre Caligrafía, tómale foto a una página o a un montón, y Pensio las lee. Luego viene lo importante: revisas lo que leyó junto a cada foto, corriges cualquier palabra que haya salido mal y eliges a qué día pertenece la página. Las palabras que no pudo descifrar quedan marcadas, pero trata cada página como un borrador, porque una página sin marcas igual puede tener errores. No se agrega nada a tu diario hasta que tú mismo agregues las páginas, y entonces cada página se vuelve una entrada normal en su día, con la foto guardada al lado.
La foto se envía a un servicio que lee letra a mano, y ese servicio no la guarda. Todo lo demás que salga en la foto se va con ella, así que encuadra solo la página. Pensio nunca relaciona por su cuenta un nombre que leyó con una de tus personas. Si apagaste la IA de Pensio, Caligrafía te pregunta antes.
Caligrafía es parte de Pro. Abre Diario y toca Caligrafía.
— Gabriel